Cisterna De origen musulmán, se encuentra dentro del casco urbano. Consta de una cámara subterránea a la que se accede por una gran escalinata y un depósito circular. La capacidad de la cisterna es de 200.000 litros de agua. Al oeste de este conjunto se encuentra la muralla, almeada en algunos tramos. se encuentra en muy buen estado de conservación. foto
Iglesia Parroquial de San Mateo. Siglo XVII. Presenta planta de una nave con capillas laterales, decorada con estucos y pinturas murales con temas del academicismo valenciano. El exterior está labrado en sillería y mampostería. foto
El castillo data del tiempo de los romanos, que más tarde fue restaurado por los moriscos, y por este motivo le pusieron el nombre de Castell Novo, tomando la villa este nombre. El término municipal ha sido poblado desde el eneolítico, pero el actual es de origen musulmán. Fue conquistada a la vez que la cercana Segorbe por las tropas de Jaime I en 1228, siendo su pirmer señor Berenguer d'Entença que posteriormente la vendió a Guillem d'Esplugues. En el siglo XV pertenecía a Beatriz de Borja, repoblándose por aragoneses, navarros y catalanes. foto
Iglesia Parroquial. Este antiguo convento de monjes agustinos fue fundado en 1616. Antiguamente cumplía la dunción de colegio para la orden. Tras la desamortización de Mendizábal fue cedido al pueblo que lo utilizó como ayuntamiento, hostpital o escuela, manteniendo el uso religioso para la iglesia erigiéndola en la iglesia parroquial de la localidad tras el derrumbe de la antigua en 1866. La iglesia es una amplia nave en forma de cruz con capillas claustrales comunicadas entre sí y cúpula de media naranja, todo ello de un refinado estilo barroco con extraordinaria decoración de orden compuesto. La capilla de la Virgen, es una bóveda de cañón con un gran arco abocinado y en el centro de la estancia la cúpula. El retablo del altar está muy recargado en su decoración con hojarascas, florones, consolas o angelotes. foto
En los alrededores de la localidad se han encontrado restos de la edad del bronce. El origen de esta población es árabe. Tras la reconquista, el rey D. Jaime I, hallándose en Valencia otorgó el 12 de julio de 1248 la Torre de Xeldo con 12 yugadas de tierra a su alrededor y unas casas en Segorbe que habían sido de Exem-Azemen, caudillo musulmán, a García Pérez de Osa, con la obligación de que él y los suyos habían de habitar en dicho lugar, siendo testigos de esta donación D. Pedro Cornell, D. Alvar Pérez, D. Ximeno de las Hoces, D. Artal de Luna y D. Sancho de Antillán.