El municipio de Alborache está enclavado en lo alto de un cerro situado en la margen derecha del río Chico, al cual vierten numerosos barrancos, cárcavas y arroyos que marcan su carácter a la vez abrupto y pintoresco.
Marines y Gátova son pueblos castellanohablantes desde el siglo XVII, en contraste con su vecino Olocau. Ello se explica porque tras la expulsión de los moriscos (1609) fueron repoblados por aragoneses, de cuya habla ancestral los actuales marinenses conservan muchas maneras de decir y un léxico peculiar. La historia de la comunidad local, como tal pueblo valenciano, se remonta pues cuatro siglos atrás.
El 14 de Octubre, Jaume Cherta, vende sus tierras -en lo que hoy sería L'Eliana- al Padre Miguel de Carranza, prior de la Orden de Frailes Carmelitas Calzados de la antigua observancia del Convento de Valencia y vicario general de la Orden, para España y Portugal. Concretamente, se mencionan 300 "capsades" -unas 1.800 hanegadas-. Allí, los carmelitas, edificaron una casa de labranza y reposo donde se instalaban los religiosos convalecientes de alguna enfermedad.
El término municipal de Olocau limita con las siguientes localidades: La Pobla de Vallbona, Liria, Marines, Gátova y Serra todas ellas en la provincia de Valencia
Asentado sobre dos macizos rocosos domina la ciudad y toda la Hoya de Buñol, y se extiende de noroeste a sureste ocupando aproximadamente 400 m de longitud. Su importancia estratégica se basaba en estar en la antigua frontera entre Castilla y Valencia. La construcción ocupa el centro de la población y está formado por dos recintos situados sobre una cresta rocosa entre la fosa del río de Buñol y el barranco de Borrunes