La ciudad ducal de Gandía es un compendio paisajístico de los contrastes naturales de la comarca de La Safor. Mar y montaña, playa e interior constituyen un caudal inagotable en cualquier época del año. Su belleza carutivó al rey Jaime I y al Papa Alejandro VI, de la saga de los Borja, que incorporaron esta ciudad al concierto internacional y cultural del siglo XV. La dinastía de los Borja, conspiradores de templo y palacio, proyectaron su fama por todo el Mediterráneo. El mar es uno de los alicientes de interés para el visitante. En el Grao de Gandia, una extensa playa de arena recorre más de cinco kilómetros del litoral. El paseo marítimo, con su animado ambiente, separa la playa de numerosas infraestructuras turísticas como hoteles, apartamentos, residencias, campings, restaurantes, etc... y convierten esta zona en espacio ideal de vacaciones. El puerto de Gandia, que en su tiempo fue uno de los más importantes puertos fruteros de Europa, mantiene una gran actividad pesquera. cuenta, asimismo, con una dársena deportiva que alberga las instalaciones del Real Club Naútico y permite la práctica de todo tipo de deportes naúticos como la vela, el windsurf y el submarinismo. La otra vertiente de interés para el visitante se encuentra en su centro urbano, en las muestras patrimoniales de ese pasado esplendoros: el Palacio Ducal, la Colegiata, la Antigua Universidad, el Convento de Santa Clara, el Ayuntamiento, y el Museo Arqueológico.
 Palacio Borja en Gandia foto de Gafotas |